Hay muchas de estas historias pero esta la leí en otro Blog y me gusto para el mío
Monólogo de una Madre Scout
Mire, no tiene idea de cuanto se opuso mi hijo a que viniera a verlo, dice que toda la tropa se va a burlar
de él porque vino la mamá de un Guía de Patrulla a hablar con su Jefe. Pero no me importa, considero
una obligación de los dirigentes aclararles a los padres de familia las cosas que hacen los muchachos.
Yo se que a esa edad todos quieren sentirse grandes e independientes y que una ya no se preocupe por
ellos, pero como no voy a preocuparme al verlo como llegó a la casa el sábado pasado!!!! Espantadísima
le pregunte que le paso; no se sí porque sus compañeros le fueran a decir que no es “muy hombre” me
contestó con un: “nada mamá". Hágame favor, como va ser “nada” esa bolota en el párpado que ni
siquiera deja que se le vea el ojo!!! Nos fuimos de volada al doctor. Ya de regreso me vino platicando
como le dieron el golpe en quien sabe que clase de juego que hacen ustedes, donde dos personas se
ponen a pelear con un bordón, pues acaso les enseñan a ser unos salvajes o que???? No es que una
como madre los quiera tener siempre dentro de una caja de cristal. Yo siempre lo he dicho: prefiero mil
veces que mi hijo ande con los “scouts” que con la palomilla de vagos que se juntan en la esquina de la
casa, pero luego también la tienen a una con el alma en un hilo con éstas cosas. El joven tiene muchas
energías e inquietudes y siempre anda buscando la forma de sacarlas, que mejor que lo haga con ustedes.
Siempre los he apoyado, si hasta en el cuarto de servicio que tenemos en la azotea instalaron su
local de patrulla. Ahhhhh mi hijo y sus compañeros hacen sus juntas y quien sabe cuantas cosas más y ni
quien les diga nada; solo la vez que trajeron la piel de sepa Dios de que animalejo que encontraron atropellado
en la carretera para que dizque curtirla. La pusieron a hervir haciendo un apestadero en todo el
edificio. Hasta vino la portera a darme unos golpetazos en la puerta del departamento para quejarse. Es
la única vez que he interferido en sus actividades, y eso porque los obligue a llevársela lejos a tirarla,
porque nunca les he reclamado cuando me saquean mi cocina cada vez que salen de campamento. Mi
hijo me dice que es para que les salga mas barato y no me pida tanto dinero. La verdad preferirá dárselo,
sale más caro “el caldo que las albóndigas”; la última vez que salieron se llevaron toda la latería de las
canastas que le regalaron a mi esposo en Navidad. Angulas, ostiones ahumados, aceitunas, hasta caviar,
que dizque que era para el concurso de cocina que iban a tener, en el que el Jefe de Tropa le iba a hacer
de “juez”. Lo que más coraje me dio fue enterarme que todo eso lo prepararon con frijoles de caja y pan
Bimbo, sustraídos también de mi despensa claro esta. Y luego se quejan de que los padres de familia no
colaboramos con ustedes.
Autor: Arturo Reyes Fragoso
Comunicador Social, Periodista Scout y Guionista de Historietas.
Autor de "Cuentos de una Noche de Campamento" Fuente: Valerina Scout http://
www.geocities.com/valerina_scout/
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Hasta la proxima...
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miércoles, 21 de mayo de 2008
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